El fútbol sala regresa a Dos Hermanas este sábado a las 18:00 horas con una cita marcada en rojo en el calendario. El Grupo Torneo Nazareno Dos Hermanas volverá a sentir el calor del Francisco de Dios Jiménez en un choque de máxima rivalidad provincial ante CD Olimpic de Triana FS, uno de los duelos más esperados de la temporada.
Los nazarenos llegan en un excelente momento tras firmar una contundente victoria a domicilio frente a CD Santaella 2010 FS (2-6). El conjunto dirigido por José Vidal cuajó un encuentro muy serio, mostrando desde el inicio una intensidad y un ritmo que les permitió dominar todas las fases del juego. Los goles de Borre y Alberto —ambos por partida doble— junto a los tantos de Rote y Pablo Rodríguez certificaron un triunfo que no solo refuerza la moral del equipo, sino que además lo catapulta hasta la tercera posición de la tabla, con 7 puntos en tres jornadas.
El regreso a casa llega en el mejor momento posible, con la plantilla ilusionada y con el respaldo de una afición que volverá a llenar las gradas del pabellón nazareno. El choque frente a Olimpic de Triana se presenta como un clásico del fútbol sala sevillano, un enfrentamiento con historia, siempre competido y con un ambiente especial.
Por su parte, el conjunto trianero aterriza en Dos Hermanas tras un inicio de temporada irregular. Después de caer por 3-1 ante Círculo Mercantil, el comité de competición les otorgó su primera victoria al sancionar a UD Grazalema Zulema por alineación indebida en la jornada inaugural, lo que supuso un 6-0 administrativo. Con 4 puntos en el casillero, Olimpic ocupa la novena posición, a tan solo tres de los nazarenos, lo que convierte este duelo en un cruce directo con mucho en juego a estas alturas de la liga.
El del sábado será mucho más que un simple partido de liga. Se trata de un encuentro con un marcado carácter simbólico para la afición, una oportunidad de seguir creciendo en la clasificación y de reafirmar las buenas sensaciones que dejó el equipo en Santaella. Nazarenos y trianeros mantienen una rivalidad histórica, construida a base de enfrentamientos intensos, pero siempre desde el respeto y la deportividad.

